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A puertas del #FMB7

 
 

Era la tarde de un viernes de febrero y el calor había cedido conforme pasaban las horas. Atardecía, cuando la Massa Critica - Porto Alegre (POA) avanzaba con calma como cada mes, riendo y repitiendo barras de aliento con el acento porteño típico de Río Grande, seguidos muy de cerca por buses y autos en la calle José do Patrocínio (cruce con Rua Luiz Afonso). El video, que aún se encuentra en Youtube, muestra como un conductor arremetió contra la caravana y se los llevó de encuentro a toda velocidad. El silencio y el dolor fue lo que siguió a ese espantoso evento. Los días pasaron y la investigación policial no aclaraba quien era el responsable ni que sentencia recibiría.

Tres años antes, México había vivido un horror similar. Quince ciclistas que competían en el tercer Tour Ciclista Matamoros - Playa Bagdad (Tamaulipas), fueron embestidos por un automovilista en estado de ebriedad, que fue detenido y procesado. Pero en Brasil no hubo muertos, los días pasaban y dejaron libre al conductor, el cual inicialmente se había dado a la fuga y abandonado su auto. Las personas de todo el mundo se solidarizaban con los heridos y sumaban sus voces indignadas exigiendo justicia por aquella barbaridad, un atentado como los que marcaron este año a Barcelona y Manhattan.

En Lima también se realizó una Masa Crítica el mismo día de febrero con miembros de varios colectivos. Al pasar de los días, se convocó a la comunidad ciclista por redes sociales y se acordó una vigilia pacífica frente a la Embajada de Brasil el martes primero de marzo (2011). Nadie imaginaba que aquel atropello daría paso al Foro Mundial de la Bicicleta (#FMB), pero ahí estaban los ciclistas de diferentes colectivos y tiendas, con diferentes modelos de bici y cascos, llegando en pequeños grupos al cruce de la av. José Pardo con Jorge Chávez, mientras un fino rocío de verano marcaba el atardecer de aquel día.

La mirada optimista

Las fotos no mienten, había un ambiente de cordialidad y pena ese día, una alegría de sentirnos unidos todos por una misma causa pero dolidos de saber que ninguno estaba exento de sufrir lo mismo. Deportistas, colectivos, independientes, familias, incluso dueños de marcas se reunieron y guardaron silencio junto a una bicicleta blanca, encadenada a un poste. Fue este espíritu lo que motivo unos meses después a reunir mil ciclistas que fueran visibles para la ciudad y autoridades en una movilización de "usuarios de la bicicleta". Cuarenta y seis grupos fueron invitados y aunque doce personas asistieron a la reunión de coordinación, se presentó un manifiesto a la Municipalidad de Lima un 24 de setiembre de 2011. El manifiesto, llamado "El pacto de las ruedas", no solo lleva las firmas de varios líderes y activistas, sino que recoge el deseo de respeto y colaboración, de igualdad y un trato digno como ciudadanos, con el derecho de movilizarnos a dos ruedas.

Han pasado seis años y la indisposición política por redistribuir el espacio público es la barrera más grande que tiene el ciclismo en nuestro país, no la falta de sinergia. Nos enfrentamos día a día a una situación de rechazo y cierta competición en las calles, pero hemos perseverado y las ciclovías han aumentado, hemos sensibilizado a muchos y nuestra dignidad sigue en pie. El Foro Mundial de la Bicicleta nació por la respuesta unida de muchas personas, no solo ciclistas. Fue una reacción conjunta de la sociedad y no duró un año, sino que el espíritu de cooperación permanece. El sentido de la Masa Crítica es justamente el de aunar esfuerzos y convertimos en un conjunto que a pesar de lo diverso converja en un punto común.

Agustín Martínez del colectivo ciclista Bicitekas (México), nos comentó que para la sexta edición (#FMB6) todos los relacionados a la movilidad sostenible en México(ciclistas, peatones, etc) se sumaron de diferentes maneras pero de forma coordinada para lograr con el evento avances concretos y asegurar que la gestión política cambie a favor de ellos. Es impensable tomar la senda del ciclismo si uno termina peleando con el resto ya que no se fortalecerá el colectivo sino que se desviarán los esfuerzos. El trabajo articulado debe ser priorizado por encima del populismo que a veces vemos en nuestras autoridades. Pero incluso ellos empiezan a cambiar, a mejorar su gestión, dejando de pintar de diferentes colores las ciclovías, integrando las rutas y aumentando kilómetros a la movilidad sostenible. Mantengamos ese espíritu y que cada pedaleo nos acerque UNIDOS a un febrero lleno de logros porque este 2018 Lima es sede del #FMB7.